Su funeral se llevó a cabo en la iglesia católica San Francisco de Asís, en la aldea El Pilar Dos, un pequeño poblado del municipio de San Juan Sacatepéquez, a más de una hora de la Ciudad de Guatemala, la capital del país. Cientos de vecinos permanecían afuera de la iglesia, con la mirada clavada en la entrada y los rostros marcados de dolor. Algunas mujeres vestían huipiles mayas tradicionales tejidos a mano, de vivos colores rojos y anaranjados; otras llevaban chales azules o morados, y algunas vestían de negro. Junto a la entrada arqueada de la iglesia, esperaban el paso del ataúd.
Momentos después, seis hombres cargaron sobre sus hombros un ataúd plateado y avanzaron por la nave entre la multitud de feligreses. Al salir de la iglesia, colocaron el féretro sobre la caja de una camioneta. Su familia extendió sobre el ataúd dos banderas, una de Guatemala y otra de Estados Unidos. Tambien lo adornaron con lirios rojos, anaranjados y amarillos antes de partir hacia el cementerio.
El 3 de agosto, alrededor de las 3 p.m. de Guatemala, el cuerpo de José Efraín Chajón Raxón fue sepultado en el cementerio de la localidad que había dejado más de una década atrás. La procesión y el entierro de aquella tarde del lunes pusieron fin a una serie de vigilias, misas y velorios realizados en su honor desde que su cuerpo llegó a la comunidad dos días antes.
Chajón Raxón no murió en Guatemala. Murió en University Hospital, en Nueva Jersey, a donde fue trasladado tras ser liberado de la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés) un día y medio después de sufrir convulsiones en el cercano centro de detención Delaney Hall, en Newark.
En ese momento, el público estadounidense todavía no sabía que había muerto, ni conocía su nombre. Pero a miles de kilómetros de distancia, en las montañas a las afueras de la Ciudad de Guatemala, su muerte sacudió a su unida comunidad, que mediante una avalancha de publicaciones en internet comenzó a guardar luto y a recaudar los miles de dólares necesarios para repatriar su cuerpo de regreso a casa.

En varias horas de transmisiones en vivo de su vigilia y funeral, y mediante entrevistas con familiares y conocidos, Chajón Raxón fue descrito como un querido “hermano” que había emigrado para escapar de la pobreza y buscar mejores oportunidades para sus hijos y su familia en Guatemala.
“Nuestro querido hermano José Efraín emigró para poder mantener a su familia y ayudarlos a salir adelante. Se fue con tanta esperanza y alegría”, dijo uno de los asistentes durante el entierro, mientras se dirigía a la multitud en una mezcla de maya kaqchikel y español. “Pero no sabemos cómo llegó, quizás con mucho sufrimiento”, agregó, mientras agradecía a quienes, tanto en la comunidad como en el extranjero, hicieron donaciones para repatriar el cuerpo.
La madre de Chajón Raxón, Carmela Raxón Boror, de 60 años, dijo a Documented el domingo 23 de agosto que recordaba a su hijo como un niño conversador, al igual que sus otros hermanos.
Contó que ella se encuentra enferma y que dependía del dinero que su hijo le enviaba desde EE. UU. Cuando se le preguntó si quería justicia por la muerte de su hijo, Raxón Boror señaló que cualquier tipo de acción requeriría dinero que la familia no tiene.
“Si no tenemos [dinero], ¿qué podemos hacer?”, resaltó.

Francisco Armando, de 33 años y hermano menor de Chajón Raxón, relató que su hermano había sufrido convulsiones anteriormente. Explicó que Chajón Raxón vivió en Estados Unidos con un hermano mayor, quien había informado a la familia sobre esa condición.
Agregó que un primo de Chajón Raxón, quien también había estado detenido en Delaney Hall ese mismo día, vio cuando Chajón Raxón sufría una convulsión y caía al suelo.
“Nos enteramos de que le dio una convulsión. Pero de ahí le sacaron y ya no se supo que realmente es lo que pasó”.
El primo, quien ahora vive en Guatemala, contó a Francisco Armando y a la familia que Chajón Raxón fue colocado en una camilla con las manos esposadas con cadenas.
“Como si fuera un delincuente”, observó Francisco Armando. “Amarraron con cadena las manos… Con la camilla bien amarrada con cadenas, se lo llevaron”.

Francisco Armando dijo que la familia ha buscado respuestas desde la muerte de su hermano, pero que no ha podido iniciar una investigación porque no puede afrontar los costos.
“Si nosotros vamos a empezar algo [como una investigación], entonces empezará a moverse todo. Pero eso solo ocurre si uno tiene dinero”, dijo el hermano. “Y nosotros no tenemos dinero”.
La muerte más reciente en Delaney Hall
Según el Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. (DHS, por sus siglas en inglés), que supervisa a ICE, Chajón Raxón murió después de sufrir convulsiones en el centro de detención Delaney Hall. Fue trasladado a un hospital cercano y posteriormente liberado de la custodia de ICE antes de morir.
Su muerte fue la más reciente en conocerse después de un año con una cifra récord de fallecimientos bajo custodia migratoria, mientras el presidente Donald Trump ha intensificado su campaña de deportaciones masivas.
Durante los 15 meses transcurridos desde su reapertura el año pasado, Delaney Hall ha estado marcado por muertes y huelgas internas de detenidos que han protestado por malos tratos. Además, decenas de personas dentro de las instalaciones se han quejado de negligencia médica.
En diciembre, Jean Wilson Brutus, un ciudadano haitiano de 41 años, murió a causa de un coágulo sanguíneo pulmonar después de que ICE lo trasladara a un hospital. El 1 de agosto, Edwin Jovanny López Cornejo, un padre salvadoreño de 39 años, murió en el mismo hospital después de desplomarse en el centro de detención.
Pero las circunstancias que condujeron a la muerte de Chajón Raxón todavía están rodeadas de interrogantes para defensores y legisladores en Estados Unidos.
“Según la política de ICE, cuando una persona deja de estar bajo custodia de ICE, la agencia deja de ser responsable de monitorear o revisar las muertes que puedan ocurrir”, dijo a Documented un portavoz no identificado del DHS.
El departamento no proporcionó más información sobre la causa de muerte.
Chajón Raxón fue detenido por agentes migratorios en Nueva Jersey el 18 de julio, según el Ministerio de Relaciones Exteriores de Guatemala. El 19 de julio, una enfermera presenció cuando Chajón Raxón presentó una “actividad similar a una convulsión”, tras lo cual fue trasladado a University Hospital, según una publicación en Instagram del congresista de Nueva Jersey Rob Menendez y la declaración del DHS.
En Facebook y TikTok, desde el 22 de julio comenzó a circular información en grupos locales de la Aldea El Pilar 1 que indicaba que Chajón Raxón había muerto en Estados Unidos. Al día siguiente, familiares pidieron donaciones a la comunidad mediante las redes sociales para ayudar a cubrir los gastos de repatriación de su cuerpo. Una publicación en Facebook señaló que llevar a su ser querido de regreso a casa costaría más de 13.000 dólares.

En ese momento, Menendez no había sido notificado de su muerte, según reportó The City Reporter. No sería sino hasta el 3 de agosto, un día después de que la familia de Chajón Raxón velara su cuerpo en Guatemala, cuando Menendez anunció públicamente que un tercer hombre había muerto después de sufrir lo que el personal médico creyó que era una convulsión en Delaney Hall en un período de ocho meses.
Funcionarios guatemaltecos dijeron que recibieron una notificación sobre la detención de Chajón Raxón el mismo día de su arresto y que el 21 de julio solicitaron entrevistarlo, pero ICE no respondió.
El nombre y la muerte de Chajón Raxón no fueron confirmados oficialmente por el DHS sino hasta el 14 de agosto, casi un mes después de su fallecimiento.
El gobierno de Guatemala se comprometió a dar seguimiento al caso, pero el Ministerio de Relaciones Exteriores dijo a Documented que actualmente está “en el proceso de evaluar la información disponible para determinar la próxima acción”.
La comunidad responde al llamado
Crisitian Manuel Raxón, de 25 años, es miembro de la parroquia San Francisco de Asís en El Pilar 1, donde Chajón Raxón vivía antes de emigrar a Estados Unidos.
“Cuando viajó era muy joven. Reconocido en la iglesia también ya que la familia pertenece a la iglesia”, dijo Cristian Manuel sobre Chajón Raxón. Explicó que él no tiene parentesco con la familia, pero que muchos habitantes del pueblo comparten el apellido Raxón..
Relató que en los días posteriores a su muerte, el pueblo había escuchado rumores sobre el fallecimiento de Chajón Raxón, pero nadie podía confirmar los detalles ni cuándo había muerto.
“Poco a poco nos fuimos enterando de que la persona fue detenida allá en los Estados Unidos y por ese caso había fallecido. Porque no soportó estar detenido y en el estado que se encontraba”, dijo.

Agregó que la familia, incluida la madre, el hermano y el hijo de Chajón Raxón, vive en El Pilar 1 y rápidamente buscaron respuestas de sus familiares en el extranjero. Dijo que pasaron más de 10 días antes de que supieran que tendrían que reunir dinero para repatriar el cuerpo de Chajón Raxón.
Muchas personas del pueblo viven en casas construidas de adobe o madera y es casi imposible que una sola familia pueda cubrir el costo de una repatriación, según Cristian Manuel.
“Nuestras comunidades se pusieron de acuerdo en pedir una recaudación en todas las aldeas vecinas… Ya sea con víveres, ya sea en efectivo”, recordó. “La iglesia [local] también cooperó para realizar esta recaudación”.
Durante una transmisión en vivo, uno de los asistentes dijo que habían recaudado 6.500 quetzales guatemaltecos el sábado 1 de agosto y otros 3.505 el domingo, para un total equivalente a aproximadamente 1.311 dólares.
Cristian Manuel agregó que la iglesia siempre está presente para ayudar a sus habitantes, incluido el caso de la familia de Chajón Raxón. Según él, la propia iglesia también informó a los feligreses durante las misas que el cuerpo llegaría a El Pilar 1.
“Así fue como la gente se empezó a organizar. Empezaron a acudir a la vivienda de la mamá, ya que el señor Efraín vivía en la casa de su mamá”, dijo Cristian Manuel.
En la casa de la madre, explicó, la gente rezó diariamente hasta que la iglesia local anunció que su cuerpo llegaría a la capilla, en la que se realizaría una ceremonia y una misa para recordarlo.
Crisitian Manuel dijo que durante 40 días desde el entierro de Chajón Raxón, la iglesia y la familia realizarán actividades, como oraciones y misas conmemorativas, para recordarlo. Resaltó que se trata de una tradición religiosa local del pueblo, en el que existe la creencia de que un ser querido tarda 40 días en hacer la transición a la otra vida. La tradición refleja textos bíblicos según los cuales Jesús permaneció 40 días en la Tierra después de resucitar antes de ascender al cielo.
En los grupos de Facebook del pueblo, cientos de comentarios aparecieron debajo de los videos de la vigilia y entierro de Chajón Raxón, incluidos algunos de personas que dijeron encontrarse en Nueva York.
Crisitian Manuel explicó que habitantes de otros municipios también participaron en el entierro de Chajón Raxón aquella tarde de domingo.
“Nunca habíamos tenido un caso como este”, dijo. “Fue la primera vez que alguien regresó en un ataúd”.