El jueves pasado, W. L. revisaba su Facebook cuando encontró un anuncio de Caridades Católicas, la reconocida organización sin fines de lucro. Ofrecían ayuda legal gratis para temas migratorios. “Me animé pensando que era algo real”, dijo W. L., un solicitante de asilo ecuatoriano que vive en Nueva Jersey.
Pensó que con la ayuda podría tramitar un permiso de trabajo, el cual lleva esperando por más de un año. Hizo clic en la publicación y lo llevó a un perfil de WhatsApp. Tenía el logo de la organización. Segundos después, recibió un mensaje automatizado: “Su número ha sido asignado de manera prioritaria a uno de nuestros asesores especializados”.
“Tuve la ligera esperanza de que, por lo menos, comience a correr el reloj del permiso de trabajo”, dijo W. L., de 56 años, quien pidió usar solo sus iniciales por temas de privacidad.
Lo que parecía una ayuda real resultó ser parte de una tendencia en la cual estafadores se hacen pasar por organizaciones sin fines de lucro. Los impostores difunden anuncios falsos por Instagram y Facebook, que forman parte de la gigante de tecnología Meta, y engañan a inmigrantes de habla hispana, según el fiscal de Manhattan, Alvin Bragg.
En abril, Bragg envió una carta al dueño de Meta, Mark Zuckerberg, pidiéndole que implemente mejores medidas para proteger a los usuarios de sus redes sociales. Defensores de inmigrantes han dicho que Meta no ha hecho lo suficiente para garantizar la seguridad de los inmigrantes que buscan ayuda legal. La oficina de Bragg dijo a Documented que su oficina ha recibido denuncias de estafadores todos los meses. En un solo día recibieron 3 quejas como a las de W. L.
“Empezamos a recibir estos reportes el año pasado. Es muy preocupante”, dijo Kevin Brennan, vicepresidente de comunicaciones de Caridades Católicas USA. “Las Caridades Católicas existen para ayudar a la gente y nos duele mucho que haya personas en el internet que toman ventaja de los que necesitan ayuda”.
La agencia alertó en su sitio web que los estafadores “piden a las víctimas que faciliten información personal y cobran tasas para ‘inscribirse’ en programas jurídicos de inmigración inexistentes”. También recomendó a quienes necesiten ayuda contactar a las agencias locales sobre los servicios disponibles.
W. L. explicó que el perfil de WhatsApp tenía el logo de Caridades Católicas. “Les informé cuando ingresé al país por la frontera. Solo me pidieron mi nombre completo y luego me dijeron que mi contacto fue asignado a un representante”.
Momentos después, recibió un mensaje de otro número. La nueva persona le dijo que era un abogado y que trabajaba para un bufete de abogados en Texas. Documented pudo verificar que la firma de abogados existe pero el abogado no es uno de sus empleados. Tampoco pudimos verificar sus credenciales.
“Pero la incertidumbre siempre la tengo presente porque no se confía mucho en las redes sociales”, dijo W. L.
El supuesto abogado le dijo que haría una consulta inicial antes de determinar si es elegible para los servicios de las Caridades Católicas. W. L., quien al principio de la conversación ya había compartido su número y su dirección, pidió conectarse con un abogado en Nueva Jersey, el estado donde vive. La persona lo ignoró e insistió en que enviara una foto de su pasaporte, su dirección de domicilio y su correo electrónico.
Recuerda que la persona le llamó muchas veces. “Era una alerta roja”, dijo W. L. Agregó que dejó de comunicarse con ellos ese mismo día.
En su carta enviada a Meta, Bragg remarcó que este tipo de estafas no solo ocurren en Nueva York, sino en todo el país. “Las Caridades Católicas de Baltimore, Houston y Trenton han publicado sobre estas actividades criminales”.
Pidió nuevas herramientas a la compañía para mejorar el proceso para reportar perfiles de estafadores y otras actividades delictivas en sus plataformas. También exigió fortalecer sus sistemas de verificación para que los perfiles coincidan con su ubicación geográfica real.
En un medio de comunicación, Bragg dijo: “Hemos visto un aumento del número de neoyorquinos estafados por abogados falsos en las plataformas de Meta. Esta estafa, en particular, busca aprovecharse de la vulnerabilidad de los inmigrantes que buscan ayuda legal. Buscamos colaborar con Meta para desarrollar una solución integral para proteger a sus usuarios”.
El presidente y CEO de la Coalición de Inmigracion de Nueva York, Murad Awawdeh, dijo que los estafadores continúan aprovechandose de inmigrantes en busca de servicios legales.
“Meta permite que los estafadores continúen abusando de personas vulnerables en sus redes sociales. Es cómplice de los que toman ventaja de los inmigrantes neoyorquinos que buscan ayuda”, dijo Awawdeh. “Meta y otros medios sociales deben defender a los usuarios ante estos engaños, desactivar la cuentas de farsantes y aumentar la seguridad en las plataformas”.
La oficina de Bragg dijo que se reunió con Meta y que han empezado a desactivar cuentas falsas.
Un portavoz de Meta no comentó sobre las estafas a inmigrantes, pero dijo que trabajan con agencias policiales y del gobierno para desactivar las cuentas fraudulentas. “Imitar cuentas reales va contra nuestras reglas y estamos actuando contra aquellos que abusan de nuestras plataformas”, dijo el portavoz. Agregó que están invirtiendo en nuevas herramientas de inteligencia artificial para identificar estos tipos de cuentas.
Las Caridades Católicas están trabajando con un bufete de abogados para reportar las publicaciones que se hacen pasar por la organización. También han publicado anuncios en inglés y español alertando a los clientes, y han distribuido folletos en sus agencias locales.
Recomendó siempre estar alerta cuando alguien promete resultados rápidos, especialmente en trámites migratorios. “Si te piden dinero con urgencia, es una alerta”, dijo Brennan. Reiteró que los servicios de las caridades no tienen costo. “Si piensas que fuiste víctima de una estafa o piensas que alguien te está estafando, ayuda mucho reportar”.
Bragg ha difundido anuncios en español y inglés para invitar a los neoyorquinos a reportar abusos en lugares de trabajo o casos de fraude migratorio.
Por su parte, W. L. continúa buscando un abogado para sus trámites. “Bueno, en todo caso sirvió para dar una nota más de alarma”, dijo. Añadió que visitará la ubicación de las Caridades Católicas en Nueva Jersey. “Me quedo otra vez en esa incertidumbre de cómo hacer las cosas”, agregó. “Y un poco con coraje porque la gente siempre intenta aprovecharse de las necesidades de los demás”.
