Al abogado de inmigración Mohammad Saleem le tomó más de dos años lograr que eliminaran una cuenta fraudulenta de TikTok que suplantaba la identidad de su despacho y estafaba a clientes inmigrantes, a quienes cobraba miles de dólares en honorarios legales falsos a través de Cash App o Zelle.
“Robaron la imagen y después la información del domicilio”, señaló Saleem. “Y engañaron a personas que, con el tiempo, se convirtieron en mis clientes y pagaron cientos y cientos de dólares”.
La cuenta falsa @attorneysaleemlawfirm, una imitación de la cuenta oficial de Saleem en TikTok, @attorneysaleem, llegó a tener 90.000 seguidores en mayo de 2025, frente a los 160.000 que tenía el abogado en ese momento. Saleem recordó que él había empezado a denunciar la cuenta ante TikTok en agosto de 2024, pero para abril de 2026, casi dos años después, seguía activa.
Otra cuenta falsa, @attorneymohammad, publicó un video generado con IA que imitaba la apariencia de Saleem. En él aparecía un hombre que parecía ser el abogado, hablando directamente a la cámara e instando a posibles clientes a que le contactaran por WhatsApp. Sin embargo, el número que aparecía en el video no tenía ninguna relación con Saleem.

Mientras tanto, una tercera cuenta que se hacía pasar por el estudio jurídico de Saleem, @attorneysaleemfirm, presentó más de 100 videos suyos como propios y acumuló más de 100.000 seguidores. Cuando un reportero de Documented se comunicó con la cuenta para solicitar una llamada telefónica, esta pidió un pago de $300 por una consulta. Para ello, proporcionó los datos de una cuenta Zelle asociada a una dirección de Gmail sin vínculos con el estudio de Saleem, bajo el nombre de “Terry Bradshaw”, el conocido exjugador de la NFL y actual comentarista deportivo.

TikTok finalmente desactivó la cuenta alrededor del 15 de septiembre luego de una solicitud de prensa de Documented.
“TikTok adopta un enfoque integral para combatir las estafas en nuestra plataforma”, dijo un portavoz de TikTok a Documented. “No permitimos cuentas que engañan a los usuarios o intenten manipular nuestra plataforma, incluidas las que suplantan identidades o difunden spam. Tampoco permitimos intentos de estafar o defraudar a las personas en TikTok”.
A la fecha, Documented encontró 21 cuentas que usan el nombre de Saleem, su imagen o videos para atraer seguidores, 16 de las cuales siguen activas.
Aunque estas cuentas y la forma en la que se presentan puedan parecer un poco absurdas, sus consecuencias son muy reales y la experiencia de Saleem no es la única.
Al igual que Saleem, las abogadas LaToya McBean Pompy y Marina Shepelsky tienen muchos seguidores en TikTok. Su contenido –en general, videos explicativos breves sobre políticas de asilo, órdenes de deportaciones y derechos de las personas migrantes– tiene un gran alcance. Algunas publicaciones superan los 8 millones de visualizaciones.
Aunque el auge de estos “abogados influencers” comenzó antes de la segunda presidencia de Donald Trump, han cobrado mayor importancia a medida que aumentan los arrestos de ICE y se vuelven más frecuentes los cambios en las políticas y procedimientos relacionados con el Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés), las órdenes de deportación y la posibilidad de viajar de los titulares de tarjetas de residencia permanente (green cards).
Los estudios también muestran que las denuncias por estafas migratorias se duplicaron desde la reelección de Trump. Un ejemplo: Víctor Hernández, un residente del Bronx nacido en la República Dominicana, perdió cerca de 5.000 dólares este año a manos de un estafador que utilizó publicaciones generadas con IA en redes sociales para hacerse pasar por un abogado en Florida, según reportó ABC7 Nueva York.
En los últimos años, la oficina del fiscal de Manhattan recibió múltiples reportes de cuentas falsas de abogados en redes sociales que estafaban a neoyorquinos para que pagaran por supuestos servicios legales de inmigración. Esto llevó al fiscal de distrito Alvin Bragg a escribirle una carta directamente al director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, en abril de 2026, para pedir mayores medidas de protección contra estas estafas en las plataformas de la empresa.
“Definitivamente estamos viendo muchas estafas dirigidas contra inmigrantes”, señaló Bragg. “Los estafadores buscan oportunidades para aprovecharse de las comunidades vulnerables”.
Facebook contestó a la carta prometiendo eliminar dichas cuentas.
TikTok se ha convertido en una fuente de estafas, en parte porque también ha sido una fuente constante y confiable de noticias e información para los inmigrantes de Nueva York. A comienzos de la década de 2020, los solicitantes de asilo que llegaban a la ciudad contaban cómo los videos que veían en la plataforma les generaban expectativas poco realistas de lo que Estados Unidos tenía para ofrecerles. Durante sus viajes al norte, utilizaron TikTok para orientarse al cruzar el Tapón del Darién y enfrentar otras situaciones peligrosas. Aunque los recién llegados dependían de la plataforma para desenvolverse en su vida cotidiana, también recibían a través de ella desinformación peligrosa sobre el sistema migratorio.
Durante meses, Documented investigó para entender mejor qué videos de TikTok ven las personas migrantes e identificar los riesgos asociados con la forma en que ese contenido se crea, imita, comparte y consume.
Para ello, Documented trabajó con el NYU Center for Social Media, AI, and Politics (CSMAP, por sus siglas en inglés) y accedió a una base de datos de decenas de millones de publicaciones de TikTok desde octubre de 2024. A partir de esos datos, se extrajeron videos publicados en un período de 20 meses, entre noviembre de 2024 y julio de 2026, y se construyó una muestra de aproximadamente 10.000 de los videos sobre temas migratorios en Nueva York.
La muestra sumó más de 12.400 minutos, equivalentes a unos nueve días consecutivos de contenido y acumuló más de 1.600 millones de visualizaciones.
El análisis reveló un ecosistema disperso, pero muy activo, de creadores de contenido que se presentan sistemáticamente como autoridades. Presentan sus videos como noticias de última hora, alertas, advertencias o asesoramiento legal, incluso cuando está claro cuáles son sus fuentes o si la información ha sido verificada. Luego, los bots y las cuentas espejo republican ese contenido y aprovechan su aparente autoridad para ganarse la confianza de los usuarios y manipular el algoritmo.
Las cuentas espejo encuentran su nicho
TikTok es una de las redes sociales más usadas en Estados Unidos, a pesar de sus antecedentes cuestionables en materia de privacidad. Los datos muestran que millones de usuarios buscan regularmente asesoramiento legal sobre inmigración en la plataforma. Entre los perfiles más vistos entre la muestra analizada por Documented se encuentran McBean Immigration Law y el abogado Mohammad Saleem.
Entre estos perfiles populares de abogados también hay cuentas que copian íntegramente su contenido sin atribuirlo a la fuente original. Generalmente republican los videos con distintos filtros o marcas de agua meses después de su publicación original. Según el análisis de Documented, muchas de estas cuentas espejo reciben tantas interacciones como los perfiles auténticos y, en algunos casos, incluso más.

El análisis mostró que 39 cuentas espejo de McBean y 21 de Saleem usaban esos patrones de republicación.
Ginny Núñez, una abogada de inmigración de Manhattan que también usa TikTok como una herramienta para su estudio jurídico, dice que las personas migrantes ya se encuentran en una situación de gran vulnerabilidad cuando recurren a la plataforma en busca de ayuda. Muchas temen ser deportadas, están perdidas en un mar de desinformación, enfrentan barreras de lenguaje y quizás no tienen dinero para contratar un abogado. Esta vulnerabilidad las hace más propensas a actuar con rapidez ante un video de TikTok que presenta información como urgente.
“En esta administración, en que las cosas cambian todos los días, uno de los mayores peligros de los videos que se difunden fuera de su contexto temporal es que su análisis puede haber dejado de ser válido”, afirmó Núñez.

Núñez está particularmente preocupada por los casos en los que los videos, publicados fuera de su contexto temporal, pueden ofrecer consejos erróneos, como sugerirle a alguien que avance con su caso migratorio en un momento donde ya no es aconsejable hacerlo.
“En la ley migratoria, lo que está vigente hoy puede no estarlo la semana que viene”, indicó Núñez. “Y en mis diez años de experiencia, esta es la primera vez en la que la situación es así de turbulenta”.
Pidiendo ayuda en el vacío
Entre los comentarios de estas publicaciones abundan los usuarios que piden ayuda, preguntan cómo contactar a los abogados que aparecen en los videos e incluso comparten detalles específicos de sus casos de asilo, con la esperanza de llamar la atención de los expertos legales.

Los abogados falsos que operan en línea atacan a inmigrantes con distintos grados de vulnerabilidad, incluso a aquellos que están detenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).
J. R., un hombre de 45 años originario de México que estuvo bajo custodia del ICE durante tres meses a principios de este año, contó que conoció a detenidos cuyos familiares habían contratado a falsos abogados a través de las redes sociales para que los representaran.
“Vi que habían descargado documentos migratorios falsos en los que se decía que ‘el tribunal de inmigración había ordenado el pago de una fianza… y que, una vez abonado el importe, el padre quedaría en libertad’”, relató J. R. a Documented.
“Pagó 5.000 dólares por la supuesta fianza, hizo todos los depósitos y demás. Los [estafadores] robaron alrededor de 11.000 dólares”.
En 2024, algunos usuarios de TikTok se hicieron pasar por Núñez y llegaron a estafar a algunos de sus posibles clientes. La abogada dijo a Documented que no se enteró de las estafas hasta que su oficina oficina comenzó a recibir llamadas de personas furiosas que exigían la devolución del dinero que habían pagado a los estafadores por supuestos servicios legales.
Desde entonces, la abogada empezó a agregar a sus videos una animación de su número de teléfono que rebota en la pantalla, algo que espera que sea más difícil de eliminar para los estafadores. Sin embargo, continúan encontrando formas elaboradas de engañar a los clientes y ganarse su confianza.
“Los estafadores organizan llamadas por Zoom para audiencias falsas en la corte usando un logo del DHS de fondo, dicen que sacan huellas digitales a través de la cámara del teléfono y envían avisos falsos de audiencias por correo electrónico o WhatsApp,” Nuñez indicó. “En otros casos, organizan falsas audiencias de asilo en la frontera para víctimas en México. Esto es particularmente preocupante porque las víctimas podrían presentarse en un puerto de entrada creyendo que tienen una cita legítima y terminar acusadas de intentar cruzar a los Estados Unidos de forma ilegal”.
Núñez dijo que ha notado que sus posibles clientes se sienten cada vez más paralizados por su incapacidad para distinguir qué es real y qué no en internet. Aunque la pandemia normalizó las consultas virtuales en su estudio jurídico, algunas personas ahora solicitan citas presenciales para establecer confianza, incluso en momentos en que el aumento de la actividad del ICE hace especialmente peligroso que un inmigrante salga de su casa.
“No solo es que la gente se siente perdida y no sabe cómo manejar esta situación, sino que también hay más desesperación y falta de confianza”, comentó. “A veces, personalmente, me molesta sentir que tengo que demostrar quién soy en cada llamada”.
¿Un problema que deberían resolver los abogados?
A medida que crecen las herramientas de inteligencia artificial y se vuelve más fácil para los imitadores crear cuentas y estafar a través de identidades falsas, los abogados legítimos tienen que lidiar con la rápida pérdida de confianza de los usuarios en internet.
Varios de los clientes actuales de Mohammad Saleem perdieron miles de dólares a manos de cuentas fraudulentas que se hacían pasar por el abogado.
Documented obtuvo una factura falsa, fechada el 27 de enero de 2026, que uno de los clientes de Saleem recibió de la cuenta fraudulenta @attorneysaleemlawfirm. La factura incluye el logotipo de la oficina, su domicilio, pero también muchos errores tipográficos inusuales, algo frecuente en textos generados por IA. Por ejemplo, en lugar de “Ikhlas & Saleem”, dice “[khlas & Saleem”, y, en lugar de Brooklyn, dice “Broeklyn”. También incluye un cargo fijo de 1.100 dólares por un supuesto “servicio de tramitación acelerada de visa”.

“Este cliente se encontraba en una situación particularmente estresante y desesperada, como suele ocurrir con las personas que caen en estafas (personas con familiares detenidos, o problemas de salud, esperas largas, etc.),” expresó la oficina de Saleem en un correo electrónico a Documented. “Cualquiera que prometa obtener rápidamente una green card, visa o un estatus migratorio probablemente sea un estafador, porque las normas éticas impiden que un abogado autorizado garantice algo así”.
Saleem lleva casi tres años combatiendo este tipo de estafas. Después de describir las primeras cuentas fraudulentas, publicó un video de advertencia en febrero de 2024 en el que pedía a sus clientes que se comunicaran directamente con su oficina por teléfono o correo electrónico, en lugar de utilizar plataformas como Telegram o WhatsApp.
Pero a comienzos de 2026, una cuenta llamada @attorneymohammad publicó un video generado con IA muy parecido al que Saleem había publicado en 2024. “Quiero que sepan que esta es mi segunda y única cuenta oficial”, afirma una versión de Saleem generada con IA, mirando a la cámara. “Por cualquier consulta legal, por favor comuníquese conmigo exclusivamente por WhatsApp. Cuidado con las estafas. Mis comunicaciones oficiales siempre son seguras”.
En una copia archivada del video, Documented encontró más de 30 comentarios de distintos perfiles, todos publicados el mismo día. Los mensajes, de estructura sencilla y tono empalagoso, parecían intentar confirmar la autenticidad del video.

Para septiembre de 2026, las cuentas falsas @attorneysaleemlawfirm y @attorneymohammad habían sido suspendidas de TikTok. Durante todo el verano, la cuenta @attorneysaleemfirm, que Saleem asegura que no tiene ninguna relación con su estudio jurídico, publicó sus videos para sus más de 100.000 seguidores y solicitó pagos por cientos de dólares. TikTok finalmente desactivó la cuenta el 15 de septiembre, en respuesta directa a una solicitud de comentarios de Documented.
“Tiene casi todos mis videos y, de alguna manera, consiguió muchos seguidores”, dijo Saleem en agosto. “La bloqueé y la denuncié, pero aun así sigue tomando mis videos, siguiendo a mis seguidores y enviándoles mensajes por WhatsApp”.
Algunos abogados dicen que están considerando dejar de utilizar las redes sociales para promocionar sus estudios jurídicos. “Poco a poco estamos volviendo a lo analógico”, dijo Núñez. “La gente incluso prefiere las consultas presenciales en lugar de las virtuales, porque quiere saber que soy una persona real”.
Sin embargo, para Saleem, alejarse de TikTok está fuera de discusión, al menos en el futuro cercano. “En este momento, al menos el 60 % de mis llamadas provienen de consultas que llegan a través de TikTok”, comentó Saleem. “Pude contratar a una de mis asistentes legales únicamente gracias a todos los nuevos contactos y clientes que conseguía a través de TikTok”.
A medida que se prolongaba su batalla para eliminar las cuentas fraudulentas, Saleem comenzó a preocuparse cada vez más por su posible responsabilidad legal cuando estas utilizaban su imagen para engañar y estafar a otras personas. Esa preocupación se disipó en gran medida después de que presentara una consulta formal ante la Asociación de Abogados del Estado de Nueva York (NYSBA) hace dos años. Esta consulta llevó a la asociación a publicar un dictamen oficial (Dictamen de Ética 1276), que estableció un precedente claro en todo el estado: los abogados que detecten perfiles falsos en redes sociales que intenten estafar al público “no tienen ninguna obligación, en virtud de las Reglas de Conducta Profesional, de tomar medidas para combatir las cuentas falsas”.
TikTok está amparado por la Sección 230 de una ley estadounidense de hace 30 años, que, a diferencia de los medios escritos, de televisión o de radio, establece que a las plataformas de redes sociales no son responsables del contenido que terceros publiquen en ellas, incluso cuando esos contenidos puedan ser fraudulentos o difamatorios.
Ante la falta de claridad sobre quién debe asumir la responsabilidad y el aumento de estas estafas, abogados como Núñez exigen una mayor regulación de las plataformas para proteger a sus clientes y estudios jurídicos.
“La gente se siente perdida y eso genera desconfianza”, dijo. “Pronto no vamos a poder distinguir qué es real y qué no”.
DISEÑO Y DESARROLLO: SAM RABIYAH
REPORTAJE ADICIONAL: LAM THUY VO AND ROMMEL OJEDA
ILUSTRACIONES: SARATTA CHUENGSATIANSUP
PROYECTO REALIZADO CON EL APOYO DE ISAAC RAUCH FELLOWSHIP