Repartidores de Nueva York celebran aumento salarial tras aprobación de leyes

La aprobación de cinco proyectos de ley en Nueva York fortalece las protecciones laborales para repartidores de comida, aumentando sus salarios a 21,44 dólares por hora, mientras que las aplicaciones enfrentan críticas por el impacto en precios y acceso al empleo.

Rommel H. Ojeda

Jul 17, 2025

William Medina, an organizer and leader with Los Deliveristas Unidos, turned to the crowd and chanted, “Deliveristas unidos, jamás serán vencidos.” Photo by Rommel H. Ojeda for Documented.

Share Button WhatsApp Share Button X Share Button Facebook Share Button Linkedin Share Button Nextdoor

Más de 60 repartidores de comida, miembros organizaciones comunitarias y del Concejo Municipal se reunieron en las escaleras de la alcaldía para celebrar la aprobación de cinco proyectos de ley que fortalecen las protecciones laborales y la transparencia salarial para los repartidores en la ciudad de Nueva York. Uno de los proyectos incluye un aumento salarial significativo.

El proyecto Intro 1135 incrementará los salarios de cerca de 20.000 repartidores de comida de supermercados que trabajan para aplicaciones como Instacart y Shipt, para que correspondan al salario mínimo de 21,44 dólares por hora, que ya reciben los repartidores de DoorDash, Grubhub y Uber Eats. La ley responde a denuncias de trabajadores de entrega de comida de supermercados, quienes reportaron ganar menos de 7 dólares por hora por realizar un trabajo similar al de las otras plataformas.

Para David Dimas, de 41 años, repartidor desde 2022, la aprobación de las leyes era urgente y necesaria. “Al menos tienes la tranquilidad de que tienes los veinte dólares o veintiuno asegurados”, comentó Dimas, quien emigró de México a Nueva York hace nueve años.

Nuestras noticias por WhatsApp
Recibe gratis semanalmente las noticias más útiles para inmigrantes directo a tu celular y habla con nuestros reporteros.

Antes, Dimas trabajaba los fines de semana para Instacart, una de las plataformas ahora obligadas a pagar el mismo salario mínimo. Explicó que completar un pedido para Instacart, que implica recoger los artículos en tiendas y supermercados, puede tomar entre 20 minutos y una hora, dependiendo de la distancia, la disponibilidad de productos y la aprobación de sustituciones por parte del cliente.

“En un pedido de seis productos, si bien te va, te llevas veinte minutos si es a dos o tres millas”, relató. “Pero en la mayoría no es así. Esa misma cantidad te puede demorar hasta una hora”.

A pesar del esfuerzo adicional, Dimas afirmó que ganaba menos por hora en comparación con trabajos similares para otras aplicaciones como Grubhub, para la cual trabaja actualmente. 

También señaló que durante los fines de semana los pedidos se complicaban más, ya que muchos establecimientos no actualizan su inventario, lo que le obligaba a buscar artículos alternativos y obtener la aprobación de los clientes, quienes frecuentemente no responden. Esto prolongaba la entrega y podía generar calificaciones negativas si los reemplazos no eran del agrado del cliente.

En un comprobante de pago compartido con Documented, Dimas recibió 36.54 dólares, antes de impuestos, por cinco entregas durante un fin de semana de noviembre de 2024, que le tomaron tres horas y catorce minutos. Su salario ese día fue inferior a los 12 dólares por hora, por debajo de los 19.56 dólares por hora que recibían otros repartidores en el mismo período del año anterior.

Gráfico que muestra los ingresos de David Dimas. Por Rommel H. Ojeda para Documented.

En una declaración compartida con Documented, Instacart dijo: “Es sencillamente inconcebible que el Concejo Municipal apruebe un proyecto de ley que tendría consecuencias tan devastadoras para los neoyorquinos. La entrega de comestibles a domicilio es un salvavidas para miles de personas en toda la ciudad, especialmente para quienes enfrentan problemas de salud, movilidad o transporte. Los propios datos de la ciudad muestran que este proyecto de ley podría aumentar los precios de la entrega de comestibles en un asombroso 46 %, cortar el acceso al trabajo para miles de repartidores de NYC y aumentar las tarifas para los comerciantes locales”.

La concejal Sandy Nurse, exrepartidora de comida y patrocinadora del Intro 1135, indicó que la ley de 2021, que estableció el salario mínimo para repartidores, generó cerca de mil millones de dólares adicionales para los trabajadores. “Lamentablemente, los repartidores de comida de supermercados quedaron fuera. Un estudio demostró que realizan tareas similares y enfrentan la misma explotación por parte de las aplicaciones”, dijo.

Antonio “Toño” Solís, organizador de Los Deliveristas Unidos, criticó las declaraciones de Instacart: “Dicen que el DCWP afecta a los pequeños negocios, pero es mentira. El DCWP es la única agencia que ha defendido nuestros derechos”, declaró en español ante los asistentes.

Más de 60 repartidores, defensores y concejales se reunieron el lunes en el Ayuntamiento para celebrar cinco nuevas leyes que mejoran el salario y las protecciones para los repartidores. Foto por Rommel H. Ojeda para Documented.

‘Luchando contra quienes tienen mucha influencia política’

Durante la calurosa tarde, los repartidores, quienes se describen como “deliveristas”, permanecieron en las escaleras de la alcaldía, vestidos con camisetas negras y sosteniendo folletos con el logotipo del Workers Justice Project. Durante la manifestación, gritaron: “Deliveristas unidos, jamás serán vencidos”.

Además del proyecto que establece el salario mínimo para los repartidores de comida de supermercados, se aprobaron otros cuatro proyectos que aumentan la transparencia salarial. Entre ellos, el Intro 0728 —que permitirá a los usuarios de las aplicaciones dejar la propina al momento de realizar el pedido— recibió gran apoyo por parte de los presentes.

Para Gustavo Ajche, líder de Los Deliveristas Unidos y repartidor, la aprobación de los proyectos es resultado de la advocación para mejorar las condiciones laborales y la dignidad de los deliveristas. Explicó que las aplicaciones habían ocultado anteriormente la opción de propina hasta después de finalizar el pedido, lo que dificultaba que los clientes dejaran propina.

“Las empresas no se dejan, pero estamos conscientes de que estamos peleando con gente que tiene mucha influencia política y también tienen dinero. Eso no nos ha intimidado y seguimos luchando”, aseguró Ajche. Añadió que, con el apoyo de los concejales, han logrado revertir decisiones injustas y espera que las aplicaciones cumplan con la ley.

UberEats y DoorDash no respondieron a las solicitudes de Documented. Por su parte, un portavoz de Grubhub indicó: “Hemos trabajado estrechamente con los defensores de los repartidores y el Concejo Municipal para asegurar que la fuerza laboral de entregas esté protegida sin sacrificar la flexibilidad que esperan los clientes. Seguiremos colaborando para que las reglas sean claras, viables y centradas en las personas que impulsan la economía de las entregas en Nueva York”.

Aunque la aprobación de las leyes generó un ambiente festivo esa tarde, Ajche recordó que la lucha por condiciones de trabajo justas y dignas continúa. “No le estamos pidiendo a las compañías que compartan sus ganancias completas. Es una mínima parte y estamos peleando por lo que es justo”.

Rommel H. Ojeda

Rommel is a bilingual journalist and filmmaker based in NYC. He is the community correspondent for Documented. His work focuses on immigration, and issues affecting the Latinx communities in New York.

@cestrommel

TOP STORIES

Únete a nuestra comunidad en WhatsApp
Whatsapp Community
Haz preguntas y ayúdanos a reportear.
Únete ahora

SEE MORE STORIES

Early Arrival Newsletter

Receive a roundup of immigration and policy news from New York, Washington, and nationwide in your inbox 3x per week.