Durante cuatro años, Guerrero trabajó como repartidor de comida de 12 a 14 horas al día, ganando menos del salario mínimo de la ciudad de Nueva York. Cuando pidió un aumento, su jefe le dijo que “podía conseguir dos inmigrantes por el mismo precio”. Guerrero contrató a un abogado y envió una carta de intención de demanda. Después de eso, dijo que su jefe envió a alguien que lo amenazó con reportarlo a las agencias migratorias.
“Me dijeron que llamarían a ICE”, recordó Guerrero, originario de Mexico.
Documented habló con varios trabajadores migrantes en la ciudad de Nueva York que fueron amenazados con ser deportados cuando intentaron obtener compensación por lesiones o presuntos robos de salario. Sus casos forman parte de un creciente número de denuncias de trabajadores contra sus empleadores y que estan relacionadas con discriminación por su estatus migratorio, lo que parece haberse acelerado después de que el presidente Donald Trump asumió su segundo mandato en 2025.
La División de Derechos Humanos del Estado de Nueva York (DHR) confirmó que los reportes de discriminación laboral basados en ciudadanía o estatus migratorio aumentaron de 163 a 371 entre 2023 y 2025, el año que Trump retomó el cargo.
La oficina de la Fiscalía General de Nueva York también confirmó un aumento en las denuncias de empleados que dicen que sus empleadores los están amenazando por su estatus migratorio.
Amenazar con llamar a inmigración como forma de intimidación o represalia se puede considerar un delito menor Clase A en Nueva York, bajo una ley aprobada en 2021. Y tiene una pena máxima de 364 días de cárcel y una multa de $1.000.
En la ciudad de Nueva York, amenazar con reportar a alguien a ICE puede resultar en multas de hasta $250.000 llevadas a cabo por la Comisión de Derechos Humanos local.
“Siempre existe una preocupación por represalias de parte de un empleador”, dijo Alvin Bragg, fiscal de distrito de Manhattan. “Siempre temen a represalias por parte de los empleadores. Nunca preguntamos sobre estatus migratorio, pero puede haber una creciente preocupación sobre temas de inmigración”.
‘Están demasiado asustados para hacer cualquier cosa’
Tres abogados que tratan temas de lesiones personales dijeron a Documented que han visto un aumento de casos de clientes amenazados con ser deportados desde que Trump asumió el cargo en enero de 2025.
“La aplicación de leyes migratorias se usa como un arma contra empleados latinos que se hirieron en trabajos de construcción”, dijo Nicholas Liakas, abogado de lesiones personales con sede en Nueva York. “Contratistas no sindicalizados reclutan a estos trabajadores y luego los botan cuando se lesionan en el trabajo”.
Los defensores señalaron que la intensificación de operativos migratorios ha generado temor entre los trabajadores inmigrantes. A pesar de que ellos tienen derecho de presentar sus reclamos por lesiones en tribunales civiles, el riesgo de deportación es real.
El abogado de lesiones personales Christopher Gorayeb dijo que uno de sus clientes fue detenido por ICE poco después de obtener un fallo sumario a su favor relacionado a múltiples lesiones en la columna vertebral. Sospecha que el empleador llamó a los agentes migratorios.
“Ahora está detenido y enfrenta una alta probabilidad de ser deportado”, dijo. Agregó que los empleadores que infringen la ley pueden ahorrarse millones de dólares cuando los inmigrantes que presentan demandas son detenidos por ICE. “Incluso en los lugares de trabajo vemos casos de personas amenazadas con ser arrestadas y deportadas si contratan a un abogado”.
El miedo a ser deportados ha disuadido a trabajadores que consideran presentar demandas, según Gorayeb. “Están demasiado asustados para hacer cualquier cosa”.
Mientras tanto, Guerrero dice que las amenazas de su jefe de llamar a ICE han resquebrajado su confianza en los demás. Contó que tenía una relación muy cercana con su empleador, pero que, apenas pidió un salario justo, este se puso en su contra. Desde entonces, Guerrero dejó ese trabajo.
“La conexión que tuvimos era … de un hermano mayor”, dijo. “Ahora, se eliminó el respeto mutuo que teníamos”.
Desde que fue amenazado con ser deportado por ICE, Guerrero dice que vive en un estado de miedo perpetuo.“En cualquier momento podrían llegar y tocar mi puerta”.
Traducción: Ana Maria Betancourt Ovalle.
