Por años, los inmigrantes que trabajan como repartidores han denunciado que DoorDash les ha pagado menos de lo que les corresponde. Ahora la ciudad anunció un acuerdo histórico que busca compensarlos.
Este martes, el alcalde Zohran Mamdani y Samuel Levine, el comisionado del Departamento de Protección al Consumidor y al Trabajador (DCWP, por sus siglas en inglés), anunciaron un acuerdo de $131,5 millones con DoorDash por haber pagado menos de lo debido a casi 260.000 trabajadores de reparto.
El acuerdo se produjo tras una investigación del DCWP que encontró que DoorDash no pagó a miles de trabajadores por todo el tiempo que trabajaron y que a miles más les pagó fuera del plazo establecido por la ley.
DCWP se comunicará directamente con los trabajadores afectados y dijo que espera que reciban una compensación equivalente a aproximadamente el 200 % de la cantidad que inicialmente no se les pagó.
La agencia también encontró que DoorDash violó la ley de pago mínimo para los repartidores, que actualmente establece una tarifa de $22,13 por hora. Esta protección se aplica sin importar el estatus migratorio del trabajador.
Aunque DoorDash aumentó el pago por hora de sus trabajadores en diciembre de 2023, la empresa siguió encontrando formas de excluir a algunos repartidores del pago mínimo por hora establecido por ley.
Según el acuerdo, más de $115 millones se distribuirán directamente entre los trabajadores. DoorDash también pagará más de $16 millones en multas civiles. La ciudad estima que, hasta 2022, más de 260.000 trabajadores no recibieron algunos de sus pagos o tuvieron que esperar días o semanas para recibirlos.
La ciudad dijo que este es el acuerdo de fiscalización laboral más grande en la historia de Nueva York y el mayor acuerdo alcanzado en el país a favor de trabajadores de reparto.
“Cuando un trabajador gana un salario, merece recibirlo, no mañana ni después de una demanda, sino a tiempo y en su totalidad”, dijo el alcalde Mamdani a Documented. “Ninguna corporación está por encima de la ley, y esta administración seguirá luchando hasta que cada trabajador reciba el pago y las protecciones que merece”.
Samantha Ramírez, vocera de DoorDash, reconoció que la empresa no les pagó a algunos trabajadores, pero aclaró que los errores no fueron intencionales.
“En pocas palabras, cometimos un error”, dijo a Documented. “Nuestros errores provocaron que algunos Dashers recibieran menos dinero del que les correspondía o que sus pagos llegaran tarde. Aunque estos errores no fueron intencionales, eso no significa que estén bien. En DoorDash nos enorgullecemos de nuestra excelencia operativa, y esto no estuvo a la altura ni fue aceptable”.
Ramírez dijo que los errores afectaron menos del 1 % de todos los pagos emitidos a los trabajadores de reparto. Aproximadamente $6,6 millones en salarios no fueron pagados a trabajadores y otros $5,7 millones llegaron con días o, en algunos casos, con semanas de retraso. En general, explicó Ramírez, el 65 % de los trabajadores afectados recibió $1 o menos por debajo de lo que le correspondía.
“Estamos corrigiendo la situación pagando a cada Dasher afectado lo que se le debe y solucionando lo que causó estos problemas para que no vuelvan a ocurrir”, dijo Ramírez.
El acuerdo también requiere que DoorDash presente informes detallados al DCWP cada mes durante tres años. La agencia utilizará esta información para verificar que la empresa cumpla con la ley y con los términos del acuerdo.
El caso llamó la atención de la ciudad por primera vez en 2023, cuando el Proyecto de Justicia Laboral (WJP por sus siglas en inglés) descubrió que 200 trabajadores de DoorDash denunciaban robos de salarios desde 2022. Desde entonces, la organización continuó presionando a la ciudad para que tomara medidas.
“Este acuerdo histórico es una enorme victoria para los miles de deliveristas de la Ciudad de Nueva York que se han organizado para defender sus derechos básicos y crear su propio sindicato, los Deliveristas Unidos”, dijo Ligia Guallpa, directora del WJP. “Durante demasiado tiempo, DoorDash trató a sus trabajadores como si fueran desechables, robándoles sus salarios y desactivando sus cuentas, dejando a sus familias sin los ingresos de los que dependen. Este acuerdo devuelve dinero a los bolsillos de los trabajadores y obliga a DoorDash a rendir cuentas”.
Para trabajadores como Rosendo Tacam, que hizo público su caso en 2023, el anuncio del acuerdo representa una reivindicación.
“Presenté mi denuncia ante el DCWP porque sabía que teníamos que alzar la voz”, dijo a Documented. “Ahora, ver que los trabajadores de reparto reciben justicia demuestra que, cuando nos organizamos, podemos lograr que las empresas nos respeten como los trabajadores esenciales que fuimos y seguimos siendo para nuestra ciudad”.
Los trabajadores de DoorDash que recibieron menos dinero del que les correspondía entre el 22 de abril de 2022 y el 28 de junio de 2026 recibirán, a partir de finales de octubre, correos electrónicos de los administradores del acuerdo con información sobre el monto que se les debe.
Los trabajadores podrán elegir entre recibir el dinero mediante un pago electrónico o un cheque enviado por correo a la última dirección registrada.