Esta historia fue publicada originalmente por THE CITY. Suscríbete para recibir las últimas noticias de Nueva York cada mañana.
El día de las elecciones se acerca, y los neoyorquinos no solo votarán por quién los representará. En el reverso de cada papeleta, encontrarán seis preguntas que podrían, en última instancia, cambiar la constitución del estado y revisar la carta orgánica de la ciudad, el documento que establece los poderes y deberes del gobierno municipal.
Cuatro de las preguntas buscan agilizar y simplificar los procesos de aprobación de proyectos de vivienda asequible. Otra propuesta movería todas las elecciones municipales a años pares con el objetivo de aumentar la participación electoral. Los legisladores estatales también piden a los neoyorquinos que aprueben una enmienda para expandir un complejo deportivo olímpico cerca de Lake Placid.
Recuerda: el día de las elecciones es el 4 de noviembre. La votación anticipada comienza el 25 de octubre — asegúrate de estar registrado.
¿Por qué están estas preguntas en mi papeleta?
Los votantes tienen la oportunidad de pronunciarse directamente sobre las medidas electorales creadas por una comisión designada para modificar la carta orgánica de la ciudad.
En diciembre pasado, el alcalde Eric Adams convocó a la Comisión de Revisión de la Carta Orgánica con el mandato de centrarse en aliviar la crisis de asequibilidad de la vivienda. Durante siete meses, el panel de 13 miembros realizó audiencias públicas para recopilar comentarios de los neoyorquinos sobre posibles preguntas para incluir en la papeleta.
El proceso ha sido accidentado y no exento de controversias.
Los líderes del Concejo Municipal se han opuesto al panel, describiéndolo como una maniobra de poder por parte de Adams que “pondría una amplia gama de decisiones sobre el uso del suelo en manos de funcionarios designados por el alcalde.”
Después de que la Oficina del Secretario Municipal certificara las medidas, el Concejo publicó una carta el 27 de agosto pidiendo a la Junta Electoral que las rechazara. El problema, decían ellos, era que el lenguaje de las preguntas era vago y no informaba a los votantes sobre la reducción de la autoridad del Concejo en las decisiones de uso del suelo para las viviendas asequibles.
La Junta Electoral ignoró esa solicitud y finalmente decidió aprobar las medidas. En un último intento por bloquearlas, los miembros del Common Sense Caucus del Concejo presentaron una demanda para impedir que tres de las preguntas aparecieran en la papeleta, argumentando que las medidas violan leyes ambientales y municipales.
¿Quieres profundizar más? Puedes leer el informe completo de la comisión de revisión de la carta orgánica aquí.
Propuesta #1: Enmienda para un complejo deportivo olímpico en una reserva forestal
Texto en la papeleta
“Permite el esquí y otras instalaciones relacionadas con senderos en tierras de la reserva forestal estatal. El sitio abarca 1.039 acres. Requiere que el Estado agregue 2.500 acres de nuevas tierras forestales en el Parque Adirondack.”
Un voto “SÍ” autoriza nuevos senderos para esquí e instalaciones relacionadas en la reserva forestal de Adirondack.
Un voto “NO” no autoriza este uso.
La primera pregunta es la única que aparecerá en las papeletas en todo el estado este año. Se refiere al Complejo Deportivo de Invierno Mount Van Hoevenberg en Lake Placid, una instalación estatal administrada por la Autoridad de Desarrollo Regional Olímpico, que ha albergado eventos de los Juegos Olímpicos de Invierno de 1932 y 1980, así como otras competencias atléticas internacionales importantes.
Parte del complejo se encuentra en tierras de reserva forestal protegidas bajo el Artículo 14 de la Constitución del Estado de Nueva York, que exige que dichas tierras sean “preservadas para siempre en estado natural”. Debido a esta disposición, los intentos de expandir la instalación han generado décadas de disputas legales.
Una nueva propuesta, abordada por esta pregunta en la papeleta, autorizaría al Estado a utilizar 323 acres de la reserva para el complejo y permitir futuras ampliaciones. A cambio, el Estado planea comprar 2.500 acres de terreno en los Adirondacks para agregarlos a la Reserva Forestal, un intercambio que el grupo conservacionista Adirondacks Council describió como “el mejor escenario posible”.
Propuesta #2: Vía rápida para vivienda asequible en la ciudad
Texto en la papeleta
Vía rápida para vivienda asequible con financiamiento público. Acelera las solicitudes que entreguen vivienda asequible en los distritos comunitarios que producen menos vivienda de este tipo, reduciendo significativamente los tiempos de revisión. Mantiene la revisión de la Junta Comunitaria.
Votar “SÍ” agiliza las solicitudes en la Junta de Normas y Apelaciones o en la Comisión de Planificación Urbana.
Votar “NO” mantiene los procesos actuales, con revisiones más largas y decisión final en el Concejo Municipal.
Muchos proyectos de vivienda asequible en la ciudad deben pasar por un largo proceso de aprobación de zonificación — llamado Procedimiento Uniforme de Revisión del Uso del Suelo (ULURP, por sus siglas en inglés) — que puede tardar hasta siete meses en completarse. Esta propuesta busca acelerar y simplificar los procedimientos de cambio de zonificación para proyectos de vivienda asequible mediante dos acciones:
La primera, es la “acción de zonificación vía rápida”, que permitiría a los proyectos de vivienda asequible financiados con fondos públicos obtener aprobación de la Junta de Normas y Apelaciones (BSA), el organismo que otorga variaciones y permisos de zonificación. La BSA derivará luego la solicitud a la junta comunitaria local para un período de revisión de 60 días. Tras recibir la recomendación consultiva, la BSA realizará una audiencia y decidirá si aprueba o rechaza la solicitud.
Lo segundo es la “vía rápida de vivienda asequible” para solicitudes bajo el programa Vivienda Obligatoria de Inclusión (Mandatory Inclusionary Housing, MIH), una política creada durante la administración de Bill de Blasio para aumentar la oferta de viviendas con restricción de ingresos. Esta vía se aplicaría específicamente en los 12 distritos comunitarios que han producido menos vivienda asequible en los últimos cinco años.
Para acelerar el proceso, se mantendría el período de revisión de 60 días por parte de la junta comunitaria, pero las revisiones de 30 días de los presidentes de los distritos y de la Comisión de Planificación Urbana se realizarían de manera simultánea, en lugar de consecutiva. La Comisión de Planificación Urbana emitiría el voto final sobre el futuro del proyecto.
Ambas medidas eliminarían la intervención del Concejo Municipal en el proceso, quitándole su poder habitual para decidir si los proyectos avanzan.
Los defensores de la vivienda asequible ven las propuestas como un paso crucial. “Tenemos que abordar la asequibilidad de la vivienda”, dijo Annemarie Gray, directora ejecutiva del grupo provivienda Open New York. “Tenemos que hacerlo de muchas formas distintas, pero necesitamos todas las herramientas posibles y asegurarnos de que estamos facilitando la construcción de vivienda asequible donde más se necesita”.
Open New York forma parte de Yes on Affordable Housing, una coalición política de 40 organizaciones que impulsa a los votantes a aprobar las propuestas relacionadas con vivienda.
Sin embargo, los críticos temen que los impulsores puedan aprovechar el proceso acelerado presentando proyectos bajo el programa MIH que incluyan solo una pequeña proporción de unidades asequibles, mientras que la mayoría serían de precio de mercado. “El nivel de asequibilidad exigido puede llegar a ser hasta dos tercios más alto que el ingreso familiar medio de Nueva York”, dijo Andrew Berman, director ejecutivo de la Greenwich Village Society for Historic Preservation, refiriéndose a los requisitos de ingreso para los arrendatarios en viviendas subsidiadas.
“Simplemente exigir MIH no implica, en sí mismo, un beneficio para la asequibilidad”, añadió Berman. “Y eso es todo lo que se requiere para acceder a este proceso acelerado”.
Propuesta #3: Simplificar la revisión de proyectos de vivienda e infraestructura de pequeña escala
Texto en la papeleta
Simplifica la revisión de cantidades modestas de vivienda adicional y proyectos menores de infraestructura, reduciendo significativamente los tiempos. Mantiene la revisión de la Junta Comunitaria, con decisión final de la Comisión de Planificación Urbana.
Votar “SÍ” simplifica la revisión de cambios limitados en el uso del suelo, incluidos proyectos de vivienda modesta e infraestructura menor.
Votar “NO” mantiene los procesos más largos, con decisión final del Concejo Municipal.
Esta propuesta crearía un ULURP acelerado, o ELURP, ofreciendo una revisión del uso del suelo más rápido y sencillo. Aplicaría a propuestas de pequeña escala que actualmente se retrasan y encarecen por el proceso de siete meses.
El cronograma más ágil se aplicaría a cambios modestos en vivienda, incluidos aumentos de capacidad residencial de hasta un 30% en zonas de baja o alta densidad. Esto permitiría agregar más unidades en casas unifamiliares, multifamiliares o edificios de departamentos.
El ELURP también aceleraría proyectos que involucren la compra o venta de propiedades de la ciudad para vivienda asequible, terrenos inutilizables y modificaciones del mapa urbano para proyectos de vivienda asequible o de resiliencia ante inundaciones.
Durante el período de revisión pública, la junta comunitaria local y el presidente del distrito tendrían 60 días para emitir sus recomendaciones. Luego, la Comisión de Planificación Urbana tendría 30 días para revisar la solicitud, realizar una audiencia pública y emitir la decisión final. En total, el proceso duraría 90 días, una reducción importante frente al plazo habitual de siete meses.
Propuesta #4: Crear una Junta de Apelaciones de Vivienda Asequible con representación del Concejo, los distritos y la ciudad
Texto en la papeleta
Crea una Junta de Apelaciones de Vivienda Asequible integrada por el presidente del Concejo, el presidente del distrito y el alcalde, para revisar decisiones del Concejo que rechacen o modifiquen solicitudes de vivienda asequible.
Votar “SÍ” crea una junta de tres miembros que refleje perspectivas del Concejo, del distrito y de toda la ciudad.
Votar “NO” mantiene el proceso actual, sujeto al veto del alcalde y decisión final del Concejo Municipal.
Esta propuesta eliminaría el poder de veto del alcalde en el ULURP, reemplazándolo por una Junta de Apelaciones para proyectos de vivienda asequible.
La junta estaría compuesta por el presidente del Concejo Municipal, el presidente del distrito local y el alcalde. Si el Concejo rechaza una solicitud de vivienda asequible, el proyecto podría pasar a esta junta, donde los tres funcionarios electos buscarían “un mejor equilibrio entre las voces locales, distritales y de toda la ciudad”, según el informe final de la comisión. Una mayoría de dos tercios bastaría para revertir el voto del Concejo.
La junta de tres miembros busca limitar la práctica informal del Concejo de seguir la opinión del concejal local en los proyectos de su distrito, lo que a menudo bloquea desarrollos que enfrentan oposición vecinal.
Actualmente, el alcalde tiene el poder final para revertir decisiones del Concejo, aunque rara vez lo ha usado durante la administración Adams. Un caso reciente fue el veto del alcalde a la negativa del Concejo sobre la solicitud de uso de suelo de Bally’s Corporation para construir un casino en el Bronx.
Propuesta #5: Crear un mapa digital de la ciudad para modernizar la gestión municipal
Texto en la papeleta
Consolida las funciones de asignación de direcciones y mapas de los distritos, creando un único mapa digital de la ciudad en el Departamento de Planificación Urbana. Hoy existen mapas en papel en cinco oficinas distintas.
Votar “SÍ” crea un mapa digital unificado.
Votar “NO” mantiene las cinco oficinas separadas de mapas y asignación de direcciones bajo los presidentes de los distritos.
El Mapa Oficial de la Ciudad define la ubicación y los límites legales de calles, parques, espacios públicos y otros terrenos. Desde la consolidación de los cinco distritos en 1898, Nueva York nunca ha tenido un mapa único y unificado; cada distrito mantiene sus propios conjuntos, con más de 8.000 mapas en total.
Este sistema obsoleto genera demoras en las oficinas topográficas de los presidentes de distrito, ya que los cambios al Mapa de la Ciudad deben pasar por el proceso ULURP. La propuesta requeriría que el Departamento de Planificación Urbana cree un Mapa Unificado antes de 2026 y una versión digital operativa para 2029, lo que permitiría agilizar los plazos del ULURP.
Propuesta #6: Mover las elecciones locales a los años de elecciones presidenciales
Texto en la papeleta
Mueve las elecciones primarias y generales de la ciudad para que se celebren el mismo año que las elecciones presidenciales federales, cuando lo permita la ley estatal.
Votar “SÍ” traslada las elecciones municipales a los años pares de elecciones presidenciales.
Votar “NO” mantiene las fechas actuales.
La única propuesta no relacionada con vivienda permitiría trasladar las elecciones locales a los años pares, alineándolas con las federales, con el objetivo de aumentar la participación electoral. Históricamente, la participación en Nueva York ha sido baja: en 2021, solo el 23% de los votantes acudió a las urnas para elegir alcalde, según la Junta Electoral.
El cambio también podría ahorrar dinero. La Oficina Independiente de Presupuesto estima que la medida ahorraría unos 42 millones de dólares al año.
Sin embargo, incluso si los votantes aprueban la propuesta, el cambio no será automático. Los legisladores estatales deben aprobarla, lo que tomará tiempo. Para entrar en vigor, la medida requeriría una enmienda constitucional, que el Congreso estatal tendría que aprobar en dos sesiones legislativas consecutivas antes de aparecer en una papeleta estatal para su aprobación final.
