En la exposición artística MexFest en Queens, un altar de cinco niveles es enmarcado por flores de papel color naranja. Entre velas, pan de muerto y calaveritas de todos tamaños y diseños, el papel picado cuelga en capas de colores intensos. Cada elemento ha sido colocado con intención.
Detrás de las decoraciones, destacan varias fotografías enmarcadas: un hombre con una pala en la mano sonríe a la cámara; una pareja el día de su boda; una abuela abrazando a su nieto. El aroma cítrico de las flores de cempasúchil, conocidas como flor de muerto, impregna el ambiente.
La instalación representa el Día de los Muertos, una tradición mexicana que honra a los seres queridos fallecidos. Esta celebración tiene lugar a principios de noviembre, no solo en México sino también en otras partes de América Latina. Pero para Xtian Ávila, uno de los curadores de la exposición que se presenta en Flushing Town Hall, este año el altar tiene un significado aún más profundo. “Muchas personas están separadas de sus familias en este momento. ¿Cómo las celebramos cuando están a miles de kilómetros?”, dijo Ávila. Se refiere a las familias que han sido separadas por los procesos de deportación que se han intensificado bajo la administración de Donald Trump este año.
El 1 de noviembre, inmigrantes en toda la ciudad y en distintas partes del país rendirán homenaje a sus seres queridos durante las celebraciones del Día de los Muertos. En medio de operativos migratorios más agresivos y el aumento de detenciones dentro del país, organizadores señalaron que también se recordará a los 20 inmigrantes que han fallecido este año bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), así como a las personas que han sido deportadas y separadas de sus comunidades.
Ese día, muchas familias creen que las almas de sus difuntos regresan a visitarlos. Para recibirlas, colocan ofrendas sobre altares o en las tumbas: fotografías, comida y objetos personales que ayudan a mantener viva su memoria.
Ávila, nacido en México y criado en California, creció celebrando el Día de los Muertos. Desde que comenzó a organizar MexFest el año pasado, quiso traer esa tradición a Queens como un espacio para visibilizar el arte mexicano y las historias de quienes han hecho de Nueva York su hogar. Este año, su objetivo es aún más amplio.

“Nuestra comunidad está muy cerca de Corona, Elmhurst y Jackson Heights”, dijo, mencionando barrios donde más de la mitad de la población es hispana. “No tienes que ser mexicano para venir. Se trata de apreciar la cultura”.
Desde el 16 de octubre, vecinos han visitado el Flushing Town Hall, trayendo consigo fotos, flores y alimentos no perecederos para dejarlos como ofrenda. También podrán compartir sus experiencias migratorias y testimonios durante la noche principal de la celebración.
Aurelia Fernández, quien creó el altar comunitario, diseñó además una máscara especial que los asistentes podrán usar al momento de contar sus historias. “Cuando los entrevisten, si es mujer usará la máscara de la Catrina. Y si es hombre, entonces la del Catrín”, explicó Fernández. La máscara es un símbolo del memento mori, la unidad y la memoria en el Día de los Muertos. Pero también funciona como una herramienta de protección para resguardar las identidades de quienes participen.
En otras partes de la ciudad, también se han incorporado temas relacionados con la inmigración. El sábado al mediodía, en Foley Square, las organizaciones Solidarity Organizing Initiative, Make the Road New York y Las Doñas llevarán a cabo una vigilia para recordar a las personas que han fallecido bajo custodia migratoria.
“Yo he visto esto [la persecución migratoria] antes y se los cuento porque ha sido un golpe muy fuerte”, dijo Fernández, quien tiene 76 años y vive en Estados Unidos desde 1984. Dijo que ha sido testigo de múltiples oleadas de deportaciones. “Los que han hablado conmigo realmente sí tienen un poquito de miedo, preocupación de que los deporten y dejen a su familia aquí”.
A pesar de que en varias partes del país se han cancelado celebraciones del Día de los Muertos, Fernández dice sentirse esperanzada al ver cómo otras comunidades continúan con las festividades como acto de resistencia.

Recuerda que hace 40 años debía explicar a cada maestra lo que significaba el Día de los Muertos cuando presentaba su arte en eventos comunitarios. “No era una cultura conocida aquí en Nueva York. Así que empecé a mostrar esas decoraciones, aunque me pedían que hiciera otras cosas”.
Con el tiempo, Fernández se volvió una figura reconocida. Ha sido invitada por concejales y hasta por el exalcalde Michael Bloomberg para instalar altares durante la temporada festiva.
“Nunca quise perder lo que había aprendido”, dijo. A los siete años, ayudaba a sus abuelos a preparar ofrendas en su ciudad natal de Puebla. “Quería transmitirlo a mis hijos. Y gracias a Dios, los tres me han respondido bien”.

Además del altar comunitario, MexFest incluirá un taller de escritura, un taller artístico para hacer papel picado, una presentación en vivo de mariachi y la recopilación de testimonios de los asistentes. El evento es gratuito y abierto. La exhibición estará abierta hasta el 30 de noviembre.
También lee: “No volveremos a las sombras”: El desfile mexicano de Staten Island resiste el miedo
