Luchar por salarios más altos o por mejores condiciones laborales puede resultar en un desafío para muchos trabajadores inmigrantes, en particular, aquellos que no tienen estatus legal ya que son vulnerables a sufrir discriminación o explotación por su situación migratoria.
Los sindicatos crean un medio para que los trabajadores consigan colectivamente objetivos comunes y ofrecen protección laboral a los empleados sin importar el estatus migratorio.
Un sindicato laboral se compone de al menos dos o más trabajadores que desean trabajar en conjunto para objetivos en común, como aumento de los salarios, mejores beneficios de salud, el acceso a licencias por enfermedad remuneradas, mejores horarios de trabajo o la garantía de condiciones laborales más seguras.
Los trabajadores adquirieron el derecho a formar sindicatos en 1935, cuando el Congreso aprobó la Ley Nacional de Relaciones Laborales (National Labor Relations Act). Para salvaguardar estos derechos, el gobierno estableció la Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLRB, por sus siglas en inglés), una agencia federal encargada de supervisar y mediar en las disputas entre los empleadores y los trabajadores, de vigilar y garantizar la imparcialidad en las elecciones sindicales, y de sancionar a los empleadores por prácticas laborales injustas.
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Estas leyes prohíben a los empleadores degradar, despedir o castigar de cualquier forma a los empleados por unirse o formar un sindicato. También prohíben a los organizadores o líderes sindicales acosar o amenazar a los trabajadores que no desean afiliarse a un sindicato. Para financiar los servicios y las negociaciones que realizan los sindicatos, los trabajadores efectúan pagos periódicos, también conocidos como cuotas sindicales (union dues).
A lo largo de los años, el esfuerzo de los sindicatos han resultado en la jornada laboral de ocho horas, el salario mínimo, las leyes sobre el trabajo infantil, el seguro de desempleo y los beneficios de atención médica proporcionados por el empleador.
Tus derechos sindicales como trabajador inmigrante
La NLRB protege los derechos de los trabajadores a formar sindicatos, independientemente del estatus migratorio. Esto significa que los trabajadores inmigrantes indocumentados tienen derecho a afiliarse a un sindicato o a votar por uno, así como a hablar entre sí sobre su salario o el trato que reciben en el trabajo. La NLRB no solicita el estatus migratorio de los trabajadores y los trabajadores no tienen la obligación de compartir información sobre el estatus migratorio de ellos ni de los compañeros.
¿Cómo formar un sindicato?
Si deseas formar un sindicato, puedes hablar con tus compañeros de trabajo sobre los problemas comunes en el empleo y crear un comité para organizar reuniones o charlas sobre el sindicato. Después, puedes contactar a sindicatos ya establecidos para solicitar orientación o bien organizarse por tu cuenta como un sindicato independiente.
Puedes encontrar nombres de sindicatos en el sitio web del Departamento de Trabajo (DOL, por sus siglas en inglés), pero también puedes contactar a un centro de trabajadores u otra organización sin fines de lucro que puedan ponerte en contacto con un sindicato de tu sector, dado que no todos los sindicatos están reclutando activamente a nuevos miembros.
Después, puedes recopilar peticiones de autorización sindical de tus compañeros, lo cual indica que ellos apoyan la formación de un sindicato. La mayoría de los trabajadores del sector privado en el estado de Nueva York — tanto a tiempo medio como a tiempo completo y que no ocupan cargos directivos — pueden formar parte de un sindicato. Los trabajadores domésticos, los contratistas independientes y los trabajadores agrícolas no pueden crear un sindicato.
La mayoría de los trabajadores del sector público en Nueva York cumplen los requisitos para afiliarse a un sindicato.
Si logras reunir la mayor cantidad de tarjetas de los trabajadores que apoyan la creación del sindicato, puedes dirigirte a tu empleador y solicitarle que reconozca a tu sindicato. Si el empleador accede, puedes proceder a la negociación colectiva; esto significa que el sindicato podrá negociar un contrato laboral sobre los salarios, los horarios y otras condiciones de empleo.
Una vez constituido el sindicato, se espera que tanto el empleador como la organización sindical discutan las cuestiones laborales de buena fe, lo que implica que ambas partes deben reunirse periódicamente y hacerlo de manera colectiva. Este proceso puede ser prolongado y, si el empleador y el sindicato no logran llegar a un acuerdo, es posible que la NLRB deba intervenir; asimismo, en casos extremos, la NLRB podría solicitar la intervención de un tribunal federal.
Como Empezar
Algunas organizaciones de Nueva York que pueden brindarte apoyo al formar un sindicato en tu lugar de trabajo:
Una organización que tiene como objetivo empoderar a los trabajadores inmigrantes de bajos salarios.
Una organización dedicada a empoderar a los nuevos inmigrantes y que ofrece programas para trabajadores inmigrantes.
Una organización de membresía abierta a trabajadores de todos los orígenes, cuyo objetivo es mejorar las condiciones laborales y de vida de las personas en el área de Flushing.
Una organización de membresía fundada por trabajadores de restaurantes chinos a finales de la década de 1970.
Una organización sin fines de lucro que aboga por los trabajadores inmigrantes de bajos salarios y les ofrece programas de desarrollo de liderazgo.
Una organización que brinda apoyo a los trabajadores del sector de manufactura de alimentos con sede en Nueva York y Nueva Jersey.
Una clínica jurídica donde estudiantes de derecho y profesores de la Facultad de Derecho de Cornell brindan asistencia a los trabajadores.
